A veces cuesta, pero, creanme, ¡se puede!


El ser espiritual viene a cumplir una misión y esa misión es el servicio. Tarde o temprano descubrimos que nuestra misión es servir y que la tarea básica del ser espiritual se cumple cuando desarrollamos correctas relaciones humanas. Las correctas relaciones humanas son relaciones armónicas, es decir, relaciones que no están fundamentadas en el apego. Por eso la primera condición para ese recorrido es que la personalidad conquiste el desapego.
El desapego no es una condición negativa, sino una condición vigilante, positiva, que nos libera de algo que impide en nosotros el contacto con el ser espiritual, ese algo es el miedo de la libertad. Tenemos apego cuando tenemos miedo de la libertad. Tenemos apego cuando perdemos el poder interior. Tenemos apego cuando nos volvemos dependientes de una persona, de un evento, de una circunstancia; inclusive de la religión como una muleta exterior, no como un punto de apoyo interior.

En el ojo del huracán



Desde niño comencé una investigación de decenas de años para seleccionar sugerencias o “tips”, como les dicen ahora, de acciones o prácticas para lograr metas y objetivos. Busqué y catalogué aquéllas de resultados garantizados, recomendados por varios autores y que he ido poniendo en práctica conmigo y con mis pacientes.

Las he llamado “Técnicas de Éxito Seguro”. Las trato de explicar de manera fácil y directa. De modo que sea llegar y aplicar. Cada una tiene, claro está, todo un fundamento.