Para bien o para mal, no siempre lo que crees percibir es correcto.

Todavía tengo que lamentar descubriendo que sigo siendo ingenuo, interpretando lo que otra persona me dice conforme a lo que me gustaría a mí que pensara. Luego, tengo que aceptar que posiblemente tiene otros intereses muy distintos a los míos. En algunos casos, para mi bienestar mental, mi primera interpretación era la correcta, pero no siempre.


Libertad para tomar tus decisiones… ¿eso crees tener?



Contemplando la naturaleza aprendemos de la vida. De una u otra forma como se enuncie, es una idea que se oye habitualmente y desde hace siglos. El entorno natural es un espejo en el cual nos podemos reflejar, tal como sucede cuanto conversamos profundamente, de alma a alma, con otra persona. En esta otredad nos vemos contrastados y nos permite reflexionar, reflejándonos, con una imagen que se transforma al volver a nosotros, como cuando miramos objetos brillantes que nos devuelven una forma de nosotros algo diferente.