Elija su frase guevarista

Resulta difícil escoger la mejor de las frases que emplearon los estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado para justificar las tomas y, especialmente, el acto de privar de libertad a su rector por dos horas.

Comienzo por mi frase preferida, a propósito de la suspensión y expulsión de algunos estudiantes que mantuvieron una toma de dos meses: "Se trata de un intento de individualizar procesos colectivos". ¿Qué significa esta joya de sabiduría filosófica? Muy sencillo: si usted decide impedir a sus compañeros la posibilidad de estudiar durante cuatro semanas, y además produce daños por más de $100 millones, nadie puede castigarlo. Si alguien lo hace, estaría haciendo responsable a un individuo por una acción que responde a un proceso colectivo, a las mareas más profundas de la historia de la liberación de pueblo latinoamericano (o algo por el estilo). No me negarán que está buena.


Quizá ustedes prefieran la siguiente: "No puede ser que las autoridades tomen decisiones de expulsar a estudiantes por el hecho de movilizarse". La fortaleza de esta frase no es filosófica, sino literaria. No importa lo que usted haga, porque si tiene la fortuna de pertenecer a la Juventud Guevarista, entonces eso se llamará "movilizarse". Magnífica palabra, que en principio abarca cosas tan inocentes como tomar una micro o realizar una asamblea política, pero que ahora cubre cualquier manifestación de su lucha revolucionaria.

La siguiente candidata al cetro de la frase del año es magnífica desde el punto de vista estético. El pobre rector Silva estuvo dos horas rodeado por encapuchados que ocuparon su oficina, desordenaron y rompieron sus papeles y se dedicaron a insultarlo, pero para la vicepresidenta de la Federación de Estudiantes la cosa es clara: "Nunca se le golpeó; solamente se le increpó". En suma, todo perfecto.

Y si uno tiene la mala idea de reprocharles el uso de la violencia, le dirán con la cadencia de un mantra: "la violencia no la ponemos nosotros", "la violencia es parte del sistema", "lo nuestro es legítima defensa". Para ellos, la violencia es solo estructural. Como no son capaces de definir las injusticias con precisión, nunca estaremos en condiciones de juzgar si su respuesta es improcedente o excesiva.

Esa es la maravilla de la izquierda fascista, como la ha llamado Carolina Tohá, con expresión de Habermas: su mágica capacidad de poner nombre a la realidad, de decir que las cosas no son como las vemos y tocamos, sino como ella quiere que sean. Así, a nadie en su sano juicio se le ocurriría llamar a su agrupación política con el apellido de un hombre que tuvo sobre su conciencia la muerte de un buen número de campesinos apolíticos, pero ellos son distintos, y por eso pueden llamarse Juventud Guevarista. Si la capucha la emplea un torturador, es horrible; si se la ponen ellos para maltratar a un rector, esa máscara pasa a transformarse en el rostro del pueblo que lucha.

¿Qué hacer con ellos? El comportamiento del rector Eduardo Silva nos da unas pistas interesantes. En primer lugar, hay que ejercer la autoridad. Muchos rectores han evitado problemas porque han cedido. Eso no se llama tolerancia, sino pura y simplemente cobardía. Además, su negligencia ha afectado a muchos: las víctimas son los alumnos comunes y corrientes que van a la universidad a estudiar, y no pueden hacerlo porque esos fascistas de izquierda lo impiden.

En segundo lugar, no mostrar temor ante estos patoteros, y llamar las cosas por su nombre. Ya lo decía Adorno en 1969, al describir el comportamiento del movimiento estudiantil de esos años: "Me parece indiscutible que los comportamientos que he observado posean realmente algo de esa violencia irreflexiva que alguna vez perteneció al fascismo". Aunque el fascismo se vista de izquierda, fascismo se queda.

Joaquín García-Huidobro

2 comentarios:

  1. Gracias Sergio, por explicar a las nuevas generaciones, la retorica que emplean estas personas, para tratar de tapar el sol con un dedo justificando la violencia en nombre del pueblo; en los paises donde ellos gobiernan en Dictadura, le llaman "Democracias Distintas" para enmascarar a los mas sanguinarios Dictadores.

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  2. Al leer tu reflexión no puedo olvidar las atrocidades que se realizan en nombre de las palabras "Democracia" y "Libertad". Me asombra la cantidad de palabras que un sujeto como los de esta reflexión puede decir en tampoco tiempo sin siquiera saber realmente que significa ese discurso.
    Repiten como loros discursos ajenos, que no alcanzan a comprender pero que creen se ven "intelectuales....pero con capucha, en otras palabras...cobardes".
    Tanto que le ha costado a la humanidad liberarse del odio, discriminación, intolerancia y maldad, y aún hay insensatos que creen que estos términos son su bandera de lucha.
    Mario Giachetti.

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