El pensar calculante

“El defecto no es solo de una derecha economicista, sino también de una izquierda que a veces reniega de la reflexión y suplanta las ideas por las consignas, como sus antecesores lo hicieron por las cifras…”


“Chile no es un listado de indicadores o estadísticas”, afirmó la Presidenta Bachelet en su discurso de asunción.

Estas palabras, dichas desde el balcón de La Moneda al caer la tarde del martes, sonaron como disparos al corazón del gobierno anterior, uno que centró gran parte de su discurso (o “relato”) en las cifras y las estadísticas, guardadas en flamantes pendrives y proyectadas en pretenciosos powerpoints . Quiero leer en esas palabras algo más que un simple ataque o un gustito que la Presidenta Bachelet quería darse después de tantas semanas de autoexhibicionismo numérico y autoalabanza incontinente del Mandatario saliente. Más que un mero problema de error comunicacional para difundir buenos resultados (que nadie puede negar), lo que explica la flagrante derrota del gobierno anterior es que quedó atrapado en la pobreza y reduccionismo de una forma de pensar que el filósofo Martin Heidegger llamara tan acertadamente “el pensar calculante”.

Día Internacional de la Mujer

Rodeado de mujeres
Tengo mis discrepancias con este Día Internacional de la Mujer, tal cual se celebra mayoritariamente. 

Creo que todos los días hay que ser atentos y considerados con las mujeres y también con los hombres. Si estuviera en mí dedicar un día a la mujer, lo centraría en educar a todas las personas, desde niños a ancianos, a jamás ser violentos con una mujer, ni psicológica ni físicamente. Que nunca un hombre haga uso de su mayor fuerza física o económica para abusar e imponer sus ideas. Educar a las mujeres que jamás acepten un amigo o novio que no la respete. Que no acepten la más mínima agresión, porque muchas veces tras muchas súplicas y perdones, se vuelve a lo mismo y peor. Que cada mujer aprenda a respetarse y hacerse respetar.